miércoles, noviembre 28, 2007

La Dalia Negra: Un infierno para los miopes


Supongo que luego de las maravillosas, dantescas y optimistas Misión a Marte y Mujer Fatal, que fueron tan mal vistas y leídas, Brian desató un gran infierno para que esas erradas miradas puedan divertirse y perderse allí (ojalá queden atrapadas en ese lugar).
Difícil entonces acercarse a La Dalia Negra. Y es así porque es una película lograda. Producto del enojo de un artista incomprendido, nos hace extrañar el mundo de los otros films depalmianos.
Pero nadie puede negarle el derecho a enojarse, patalear e insultar a los espectadores. Después de todo, él nos había dejado en las puertas de la revelación con Misión a Marte y nadie –o muy pocos- se hicieron cargo.
Seguramente la película más furiosa e irónica de De Palma, cuyo gran fuera de campo es el resto de la obra depalmiana. Todo lo que fue mal interpretado en el resto de sus películas, circula en la Dalia Negra a simple vista. Desechos genéricos, temáticos y autorales. Autoconciencia de la autoconciencia.
Es incómodo. Pero entendible.

5 comentarios:

natalia dijo...

este mail no es para publicar sino privado.

1-sos alumno de faretta?
2-trabajas en cine?

Dudas que vienen y van. anhelos de interlocucion en la voragine de la incomprension quizas.
Natalia

Planocenital dijo...

Me gustó mucho la película.
Por supuesto no tiene el delirio de Femme Fatale ni la genialidad formal de Vestida Para Matar. De todas formas, el De Palma más conservador y estructurado es, por lejos, un cineasta destacable entre la mediocridad del resto contemporáneo.
¿No es increíble ese plano onírico final interrumpido por los cuervos?
Saludos.

Alcácer dijo...

La odié. Después escuché por ahí que le habían cortado una hora. Tiene sentido. Todavía no me explico el final, ese donde se hablan toda la película.

Ni siquiera tiene planos memorables.

natalia dijo...

Coincido en las dos respuestas. 1) Si y 2) No.
Seria muy largo explicar lo que hago con el cine, pero tiene que ver con pensarlo con otros, niños, jovenes adultos y ancianos en comunidad y en el aula.
Sigamos charlando.
Saludos
Natalia

Ezequiel Villarino dijo...

Lynch también desató un "infierno" para que las miradas se pierdan en eso que se llamó, aquí, Imperio. Y en ese infierno, muchos espectadores, al igual que en el film de De Palma, se sintieron enojados y/o insultados. Vaya uno a saber cómo se generan las pasiones y los disgustos al ver un film.
Sin embargo, algo que me quedó en claro: La Dalia Negra no me provocó ninguna de las dos cosas. Es una de esas películas de "autor" que hace que se la respete más por la firma del hacedor en cuestión, que por el universo en imágenes que propone.
Un saludo Seba!